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Lirazel 1. El cetro de Úlgrim. ¡Ya a la venta!

Los que me sigáis por Facebook, Twitter o algún foro (o los que tengáis la desgracia de tener que aguantarme todos los días en persona) ya sabréis que hace poco más de un mes publiqué en Amazon mi primera novela: Lirazel 1. El cetro de Úlgrim, que ya se puede comprar en libro electrónico  y papel a través de Amazon (pinchando este enlace).
Al igual que el año pasado, quiero agradecerle a Daniel Granados que me ayudase con el tema gráfico y me hiciera esta estupenda ilustración de cubierta. (Las letras se las puse yo después, por eso parecen un poco son bastante más cutres que las de Un año de cuentos). También les doy las gracias desde aquí a todos mis lectores beta (fundamentalmente, mis padres y Amparo, de www.forodeliteratura.com) por leer un borrador infumable lleno de terrores ortotipográficos y meteduras de pata de todo tipo. Gracias a ellos, hoy puedo presentar esta novela con cierto orgullo.
Hechos los agradecimientos, vamos a la novela en sí. Lirazel va a ser una dilogía (vamos, que sólo va a tener dos partes, lo siento por los aficionados a las trilogías) de estilo fantástico con algo de magia, bosques, guerreros... Literatura ligera, para que nos entendamos, no esperéis nada demasiado sesudo. Ni sesudo ni especialmente bueno: es una primera novela y tendrá más de un fallo (espero que no demasiado gordo), pero me he divertido mucho escribiéndola y me alegra poder decir que, hasta ahora, ha gustado bastante. De todas formas, si decidís probar y tenéis alguna pega o queréis hacerme llegar algún comentario, ya sabéis que podéis enviarme mensajes a través del formulario de contacto de la barra derecha o mandarme un correo a gileblit@gmail.com. (Ahora mismo, releyendo todo lo que llevo escrito en esta entrada, me estoy dando cuenta de por qué me dijeron que yo no valía para hacer publicidad. En fin...). Empecemos de nuevo.
Lo bueno de esta saga breve, los motivos por los que deberíais echarle un vistazo al menos a esta primera entrega son:
1) La segunda (y última) parte está ya a medio escribir gracias a NaNoWriMo, así que probablemente la publicaré a finales de 2015 o principios de 2016 y no tendréis que esperar mucho para conocer el final.
2) Ninguna de las dos novelas de la saga es muy extensa. Esta primera tiene 330 páginas en tamaño cuartilla y la segunda, aunque creo que será algo más larga, no creo que llegue a las 400: es un volumen bastante manejable.
3) El cetro de Úlgrim cuesta poco más de dos eurillos, para alegría de Amazon, así que es perfecto como regalo de amigo invisible, como capricho de fin de semana, como simple impulso consumista o como fianza para alguien que está empezando en este mundillo.
Si estos argumentos no os han convencido, siempre podéis descargar gratis las primeras páginas (hasta el capítulo 6, si no recuerdo mal) de la web de Amazon. Bueno, ¡qué demonios!, os las pongo aquí directamente, para que luego no digáis que no os lo pongo fácil: en .mobi y en .epub, para que no haya peleas. Espero que os guste y que, si conocéis a alguien a quien le pueda interesar este libro, se lo recomendéis sin piedad.
Feliz lectura.

Preguntas frecuentes de los autoeditores sobre el ISBN

¿Qués es el ISBN?

El ISBN (International Standard Book Number) es un número que identifica una determinada edición de un libro a nivel internacional.

¿Para qué sirve el ISBN?

Este código tiene varias utilidades:
  • la primera, que exista constancia oficial de que hay ejemplares de ese libro en circulación, ya sea pública o privada;
  • que se sepa que hay ejemplares guardados en bibliotecas (por ley, siempre que se imprime una edición nueva de un libro se retienen cinco ejemplares para uso público)
  • tener un libro con ISBN supone que aparezca en la base de datos de libros editados en España, con lo cual cualquier usuario podrá encontrar nuestra obra;
  • facilita la negociación con libreros a la hora de distribuir nuestras obras, ya que muchos no aceptan vender libros sin ISBN;
  • por último, también puede suponer un cierto control sobre el precio de venta al público de cada ejemplar.

¿Puedo ponerle al libro el precio que yo quiera cuando le doy un ISBN?

Teóricamente, sí; pero antes habría que valorar una serie de factores: cuánto nos va a costar la impresión de los libros, cómo los queremos distribuir, cuánto queremos ganar, etc. Una buena forma de fijarlo sería ésta:
  1. Pensar cuántos ejemplares queremos imprimir teniendo en cuenta que, imprimamos los que imprimamos, nos retendrán cinco y que seguramente nos queramos quedar con algunos para regalar o, simplemente, para tenerlos guardados; también convendría tener ya hablado con varios libreros que vamos a venderles libros, para tener una idea aproximada de lo que podemos vender: no conviene tener muchos ejemplares sobrantes. Vamos a poner, por ejemplo, que pedimos 110 ejemplares para poder vender 100 (nos retienen 5 y nos quedamos otros cinco).
  2. Pedir presupuestos a varias imprentas y escoger la que más nos convenza. Así tendremos el precio de la impresión. Pongamos que nos ofrecen hacer la impresión por 400 euros.
  3. Al precio de la imprenta hay que sumarle el tanto por ciento del IVA que nos van a cobrar en la imprenta (si se trata de una obra literaria, será un 4%) y el precio del ISBN (podéis consultar las tarifas aquí). En este ejemplo, tendríamos 400x1.04=416 euros el precio con IVA y 461 con los 45 euros que cuesta tramitar el ISBN con prioridad normal a fecha de 12 de septiembre de 2014.
  4. A esa cantidad, le sumaremos los beneficios que queremos obtener (también tendríamos en cuenta cuánto nos costará distribuirlos, ya sea en coche o por mensajería). Como vamos a vender 100 ejemplares, pongamos que queremos unos beneficios de 3 euros por ejemplar, es decir, 300 euros. El total ascendería a 561 euros.
  5. Dividiremos el total entre el número de ejemplares que queremos distribuir. En este caso, 561/100 son 5,61 euros por ejemplar.
  6. Calcularemos alrededor de un 30% más (éste será el beneficio del librero en caso de que vayamos a distribuir a librerías). Es decir, 5,61x1.3=7,293 (7,30, para no pillarnos los dedos). Éste será nuestro precio libre de impuestos.
  7. A ese precio deberemos sumar después el IVA que pagará el cliente final (otro 4%) y sumarlo. 7,30x1.04=7,592 (7,60 euros). Esto es lo que el libro costará en la calle.

A la hora de fijarlo en el registro del ISBN, habrá que leer muy bien si nos piden el precio con o sin IVA para poner el precio del punto 6 o el del 7.

¿Tengo que tener un ISBN para poder vender libros?

No necesariamente, aunque es aconsejable tenerlo en caso de que se quieran distribuir copias en papel en librerías, ya que muchos libreros no aceptan libros sin ISBN.
En el caso de los libros digitales, hay plataformas que nos exigen que tengamos un ISBN; otras, como Amazon, nos proporcionan un código automáticamente, sin costes adicionales.

¿Los códigos de Amazon (ASIN) pueden sustituir al ISBN para la distribución de libros en papel?

No. Aunque ambos son números de identificación, el ASIN (Amazon Standard Identification Number) es un código interno de Amazon. Sin embargo, si se diera el caso de que vamos a dar de alta en Amazon un libro para el que ya hemos pedido un ISBN, ambos serán idénticos (la plataforma nos preguntará si tenemos ISBN y lo pondrá como ASIN).

¿Sustituye el ISBN al Registro de la Propiedad Intelectual?

No. El objetivo del ISBN es sólo que haya una constancia de que el libro existe y de qué características tiene. Si queremos protegerlo como obra intelectual, tendremos que acudir al Registro de la Propiedad Intelectual.

¿Puedo pedir un ISBN para una obra autopublicada (sin editorial)?

Sí. Puedes consultarlo aquí.

¿Dónde se pide el ISBN?

En la Agencia del ISBN en cualquiera de sus oficinas o a través de su página web.

¿Qué requisitos hay que cumplir para pedir un ISBN?

Tener una publicación para la que pedirlo (consulta aquí para qué tipo de obras se puede pedir), facilitar algunos datos sobre la edición en concreto y pagar lo que cuesta el trámite: no hay requisitos de calidad.

¿Puedo necesitar pedir varios ISBN para la misma obra?

Sí, en caso de que haya una nueva edición con cambios sustanciales en el texto o la encuadernación (por ejemplo, el cambio de libro de bolsillo a cartoné). Si se trata simplemente de una reimpresión, tendremos que informar a la agencia pero no hay que pedir un nuevo número.

Ya tengo mi ISBN. ¿Qué hago con él?


Normalmente, el ISBN se pone en forma de código de barras (podéis crearlo aquí, por ejemplo) en la parte inferior de la contraportada del libro. Debería tener este aspecto:

¿Os ha resultado útil esta información? ¿Tenéis alguna duda más respecto a los ISBN? Dejadla en los comentarios e intentaremos responderlas.

Todos los datos ofrecidos en este artículo son válidos a fecha del 12 de septiembre de 2014. En fechas posteriores, los porcentajes de IVA o los procedimientos pueden haber cambiado.
Publicado por Gileblit

Formatos de ebook y maquetación

El mundo del libro electrónico está ahora mismo parcelado en varios formatos. En función de dónde queráis publicar el vuestro y de los lectores a los que queráis llegar, tendréis que optar por uno o por otro y maquetarlos lo mejor posible, ya que convertir automáticamente con programas no siempre es una buena opción. En esta entrada nos vamos a centrar en los tres formatos más utilizados ahora mismo: el PDF, el epub y el mobi. Primero vamos a comentarlos en detalle uno por uno y después, al final, lo sintetizaremos todo en una tabla.

PDF

Lo fundamental que hay que entender de este formato lo que crea es una imagen. Es cierto que, en función de cómo lo construyamos, podemos hacer que el texto pueda seleccionarse, pero eso no significa que sea un archivo de texto dinámico, como el epub o el mobi. Para que se vea mas claro: las páginas de un PDF son iguales abramos donde abramos el archivo. Podemos verlo más grande o más pequeño, pero las palabras que contiene y la forma de presentarlas no cambia a no ser que lo editemos: es como una foto de un texto. Por eso, este formato suele utilizarse sobre todo para imprimir documentos, porque podemos ver el resultado final y sabemos que no va a cambiar en el papel. Si lo que queremos hacer es una edición en papel, lo más sencillo y fiable será crear directamente un archivo PDF.
Para crear archivos PDF, tenemos programas tan sencillos como los procesadores de textos, que ya incluyen (en su mayoría) una opción para guardar o convertir los archivos en PDF. A nivel profesional, o si queremos una herramientas más potente (sobre todo para archivos muy largos que colapsan el procesador de textos), también tenemos la opción de Adobe: InDesign. Tiene una curva de aprendizaje amplia, pero vale la pena si queréis un buen producto. Otra opción, quizá la más segura para crear buenos archivos de imprenta, es contactar con un maquetador para que os lo prepare: no cuesta mucho dinero y el resultado merece la pena.
Aunque el formato PDF es muy bueno para imprenta, no es el más recomendado para comercializarlo como libro electrónico: lo más seguro es que sólo lo lean aquellos que tengan por costumbre leer en tabletas u ordenadores o gente que esté dispuesta a imprimir el libro.

Epub y mobi

Tanto el formato .epub como el .mobi son de texto dinámico, es decir, que se adaptan a las características de cada lector: tamaño de pantalla, tamaño de letra, márgenes... Al gusto del cliente. Es, para hacerlo más claro, como si el texto fuera un cuadro muy grande que cada lector fuera partiendo y aumentando según cómo esté configurado. Básicamente, ambos sistemas se basan en la codificación HTML (si queréis que hablemos más de esto en futuras entradas, poned un comentario), que diferencia fragmentos de texto para mostrarlos con los formatos que nosotros programemos: negrita, mayor tamaño de letra, alineación... Todas esas anotaciones que se incluyen en el archivo se combinan después con las que cada lector configura en su aparato y forman una presentación del texto personalizada. Pongamos un ejemplo: si tomamos un archivo .epub cualquiera (en la web del Proyecto Gutenberg, por ejemplo, hay muchos para descargar) y lo abrimos con Calibre, el programa abrirá una ventana de un tamaño determinado. Si jugamos con el marco de la ventana y vamos variando el tamaño, el texto no se ampliará ni se reducirá, sino que irá apareciendo o desapareciendo para conservar las características: es texto dinámico. Por si no ha quedado muy claro o no queréis entreteneros en probar, dejo aquí unas capturas de pantalla:



Para hacer un fichero epub, tenemos varias opciones en función de la calidad que queramos dar a la maquetación:
1. Convertir de PDF a .epub: no es recomendable. En algunos casos sale bien, pero depende mucho de los programas que utilicemos. Por ejemplo, uno de los problemas más recurrentes es que cada salto de línea del PDF se convierta en un salto de párrafo, lo cual resulta bastante desagradable después en un lector de libros electrónicos.
2. Convertir con Calibre un archivo .doc, .docx o .rtf a .epub: es sencillo y el resultado es medianamente bueno. Lo malo es que los formatos de los títulos. el texto, etc. no siempre se quedan bien en el archivo final. Si queréis ver algunos trucos para que el formato se estropee lo menos posible con la conversión, echadle un vistazo a este artículo.
3. Programar el archivo con un programa específico para .epub: Sigil es un programa gratuito, bastante básico pero más que suficiente si tenéis unas nociones mínimas de HTML. Además, cuenta con una página web de tutoriales paso a paso. Es una opción que requiere más trabajo, pero los resultados son muchísimo mejores, ya que podemos trabajar directamente con el formato final.

El formato mobi, al llevar una codificación muy parecida a la del .epub, se puede obtener mediante conversión con Calibre: no se pierde nada de formato.

La principal diferencia entre .epub y .mobi es el tipo de lectores al que llegamos y las plataformas en las que podemos publicar: .mobi es el formato de Amazon, que se puede leer en dispositivos Kindle, ordenadores, tabletas y teléfonos con el programa gratuito de Kindle instalado (y también en varias marcas de lectores que incorporan este formato); el .epub es el formato que leen absolutamente todos los lectores de libro electrónico excepto los Kindle. No obstante, la conversión de uno a otro es sencilla (salvo que lleven la proteción DRM), así que en realidad no es tan decisivo elegir uno u otro.

Aquí os dejamos un pequeño cuadro-resumen con las características de cada formato:


Tener claro el formato final en el que queremos presentar un libro es fundamental para poder prepararlo bien y atajar desde el principio todos los posibles problemas de formato, además de para saber a qué tipo de lectores vamos a llegar. Si prefieres contratar un maquetador profesional, puedes pedirle consejo sobre el formato más adecuado para ti.

Mis lectores: SPC 5502 y Kobo Touch

Hace unos días publiqué una entrada sobre las características en las que hay que fijarse para elegir un lector de libros electrónicos y me quedé con ganas de escribir algo sobre los aparatos que yo he probado.
El primer libro electrónico que tuve fue un SPC 5502, que creo que ya no se comercializa. Fue uno de los primeros que salieron y es muy básico: lee .epub y PDF, tiene una memoria de 2Gb con posibilidad de utilizar tarjetas SD, la pantalla es de buena calidad, muestra tres tamaños de letra y se puede poner el texto en horizontal o en vertical. La batería le dura una barbaridad y jamás he tenido ninguna pega. Además, una de las cosas que más me gustan de él es que tiene tres juegos de botones para el avance y retroceso de páginas, uno de ellos para los que sostenemos el libro con la mano izquierda. Sin embargo, hace un par de meses decidí comprar otro que me permitiera ver los libros .epub con formato (el SPC lee como si los archivos fueran texto plano en codificación Latin) y subrayar fragmentos.


Estuve mirando en varias tiendas y por internet y finalmente me decidí por el Kobo Touch, un buen aparato que se ve poco pero que, para mi gusto, es de lo mejorcito que hay en el mercado ahora mismo, así que voy a hacerle, con vuestro permiso, un guiño que creo que se merece.
La marca Kobo tiene varios lectores a la venta: Glo, Aura, Aura HD y Touch (en algunos sitios se puede comprar también el KoboMini, que aún no ha salido en España). Todos tienen en común la tinta electrónica, un diseño bastante limpio (los Aura son los más pequeños y con un mejor acabado) y la pantalla táctil. A partir de ahí, cada uno tiene unos formatos de lectura distintos y algunas características especiales: los Aura tienen luz, el Glo tiene una pantalla más sensible... El Touch es, digamos, el más sencillito (y el más barato).
Elegí el Touch fundamentalmente porque por un precio muy razonable (79 euros) lee .epub, .MOBI, PDF y .rtf, tiene la pantalla táctil (con lo cual puedo cambiar las zonas para avanzar y retroceder) e incluye herramientas de resalte y anotación sobre el texto (sólo en .epub), lo que andaba buscando.
Después de algo más de dos meses de funcionamiento, el rendimiento está siendo bastante bueno:
Los formatos (negritas, cursivas, imágenes incrustadas en el texto) se visualizan correctamente tanto en .epub como en .MOBI.
El Kobo Touch incluye varias posibilidades para cambiar la disposición del texto en pantalla: ocho fuentes distintas y unas cuantas barras deslizantes para ajustar el tamaño, el grosor y el contraste de la fuente, los márgenes y el espacio entre líneas. Lo único que no se puede hacer es poner la página en apaisado: el resto es totalmente personalizable.
La pantalla táctil responde bastante bien, aunque es cierto que a veces hay que tocarla un par de veces para que obedezca: supongo que el Kobo Glo es mejor en este aspecto.
Las anotaciones y los resaltes sólo se pueden utilizar en .epub, lo cual es un poco incordio si compras los libros en Amazon y no quieres convertirlos pero bueno, la verdad es que no se pierde demasiado al pasarlos a .epub con Calibre. Las anotaciones se hacen con un teclado que aparece en pantalla y que, para estar en una pantalla de tinta electrónica, es bastante rápido. Luego se puede acceder a esos fragmentos desde el menú de inicio e ir a las páginas de las que se han extraído. Eso sí, ya os adelanto que no se pueden sacar del aparato: ni siquiera Calibre puede después localizarlos, así que si queréis copiarlos os va a tocar consultarlos desde el propio libro electrónico.
De batería, hace ya algo más de dos meses que lo tengo y he gastado una carga y media utilizándolo aproximadamente diez horas a la semana, así que la batería se está portando.
Una de las cosas más extrañas que tiene es la forma de cargar los libros desde el ordenador: hay que hacerlo con Calibre, con el botón Enviar a dispositivo. No es un problema pero hay que saberlo si no se quiere pasar un buen rato buscando. La otra manera de meter libros es descargarlos con la conexión wifi desde Kobo Books, la librería digital de Kobo. (No pensaba poner esto pero, para no faltar a la sinceridad, diré que sólo he comprado un libro en Kobo Books y después he vuelto a Amazon).

En conjunto, diría que Kobo Touch es un lector con una muy buena relación calidad-precio y que, si os estáis planteando comprar uno, tal vez deberíais echarle un vistazo.

Lectores de libros electrónicos

El mercado del libro electrónico en España está creciendo cada vez más. No hay más que echar un vistazo a la gente de un vagón de tren o metro cualquiera para verlo: más de la mitad de la gente que va leyendo suele hacerlo con un lector de libro electrónico. En esta entrada, más que hablar de las ventajas y desventajas de estos aparatos respecto al libro en papel, que es un tema ya bastante manido, vamos a hablar de las principales características que deberíamos mirar y valorar a la hora de comprar uno de estos aparatos:

1. Tinta electrónica vs leds
Lo que se conoce como libro electrónico es el dispositivo de tinta electrónica o e-ink, aunque hay algunos modelos con pantalla de ledes que se anuncian como libros electrónicos (véanse los Color Book de Energy System). La tinta electrónica cansa mucho menos la vista, es prácticamente como leer en papel y, por ahora, sólo se puede ver en blanco y negro, aunque al parecer están haciendo experimentos para incluir colores.

2. Formatos de lectura
Los formatos más extendidos ahora mismo son .MOBI, .epub y PDF. Los dos primeros son los que se comercializan como libros electrónicos; el PDF, que incluye imágenes, suele utilizarse más para cómics. Lo ideal sería que el lector pudiera leerlos todos pero ahora mismo no hay muchos modelos con esa característica (algunos modelos de Kobo y Acer sí lo incluyen). Si hay que elegir, lo mejor es tener en cuenta dónde vais a adquirir los libros: si vais a comprar en Amazon, será mejor que el lector lea .MOBI; si compráis en otras plataformas o no os importa convertir el formato (asumiendo las posibles pérdidas), el .epub es la mejor opción.

3. Iluminación
No nos referimos a una retroiluminación como la de las pantallas led ni a las lamparitas que se fijan a la funda con un clip, sino a unas luces que, básicamente, iluminan el espacio que queda entre la superficie de tinta electrónica y la lámina transparente que podemos tocar, por lo que la luz no se proyecta hacia el usuario sino hacia el propio libro. Lo bueno es que permite leer de noche o cuando no podemos encender luces (como en un autobús) y que las pantallas son más blancas, por lo que tienen mucho más contraste; lo malo es que gastan mucha batería, que las pantallas reflejan más la luz (no son tan mate como las normales) y que, en el caso del Kindle Paperwhite, no se puede apagar del todo (en el Kobo Aura, por ejemplo, sí se puede apagar del todo).

4. Pantalla táctil vs botones
Ésto depende mucho del gusto de cada uno y del uso que se vaya a hacer del lector. La pantalla táctil permite subrayar e introducir notas de texto de manera mucho más sencilla y cambiar el lado que hay que tocar para avanzar la página (muy útil si eres zurdo). Los botones, por lo general, suelen dar menos fallos y falsos contactos, aparte de que es más difícil que se pasen las páginas «solas». Un consejo bastante útil, si os decidís por los botones, es buscar un lector que tenga varios juegos de teclas para el avance y retroceso de página, que son los que más se usan. Un ejemplo magnífico es un modelo antiguo de SPC internet, el 5502, que, como podéis ver en la imagen, tiene hasta cuatro juegos de botones y, detalle importante, uno de ellos es para zurdos.

5. Personalización de las fuentes
Curiosamente, uno de los sectores de usuarios en los que más se está extendiendo el libro electrónico es el de las personas mayores o con dificultades visuales: estos lectores les permiten aumentar la letra y leer de una manera mucho más cómoda e, incluso, sin gafas. Algunos modelos también permiten cambiar el estilo de fuente, el interlineado, los márgenes, la orientación de la página (horizontal o vertical), la nitidez de las letras... Para valorar estas características, lo mejor es poder probarlo en la tienda y ver si nos resulta agradable a la vista.

6. Tamaño
Casi todos los lectores tienen pantallas de seis pulgadas, por lo que la diferencia de tamaño normalmente depende de los botones que tenga y del acabado del producto. No obstante, están saliendo ya lectores nuevos con pantallas tamaño A4 y otros muy pequeños, de cinco pulgadas e incluso inferiores, como el Energy System E4 mini.

7. Baterías
Por lo general, la batería de un lector, solamente en modo lectura, dura más de setenta horas (eso puede ser más de un mes de lectura), por lo que, por mucho que la batería se vaya desgastando con el tiempo, lo normal es que no llegue al punto de tener que cargarse como un teléfono de última generación. No obstante, antes de comprar deberíamos interesarnos por otros productos de la misma casa y la calidad de sus baterías.

8. Acceso a bibliotecas en línea
Algunas plataformas como Amazon, Kobo o Nubico tienen sus propios lectores, con los que se pueden comprar libros en sus tiendas mediante conexión wifi. En el caso de Amazon, tener un lector que no sea Kindle no es un problema porque podemos manipular los libros en el ordenador e introducirlos en otros lectores, pero Kobo y Nubico (al menos, por el momento) no son compatibles con otras marcas.

9. Otras funciones
Muchos lectores incluyen también juegos, reproductor de música, posibilidad de subrayado y anotación de texto, conexión con las redes sociales para compartir lecturas, control del tiempo de lectura... Lo más importante es no dejarse cegar por lo primero que veamos: antes de sacrificar, por ejemplo, que tu lector pueda leer .epub o que tenga un estilo de letra que te guste, piensa muy bien cuáles de estas características vas a utilizar realmente.

Antes de comprar un lector de libros electrónicos es muy importante tener claro qué buscamos: qué características son fundamentales para nosotros y a cuáles podríamos renunciar.
¿Cuál tenéis vosotros?  ¿Por qué lo elegisteis? ¡No os olvidéis de dejarlo en la caja de comentarios!