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Géneros narrativos 11. Biografía

En la primera parte de este artículo vimos las dos formas de relato autobiográfico que puede hacer el propio protagonista de las acciones: el diario y la autobiografía. Hoy nos ocuparemos de las biografías, los relatos autobiográficos escritos por terceras personas. Para explicar todos los planos de una buena biografía, tendremos que responder primero a estas preguntas.

¿Quién?
Es evidente que una biografía debe tener como centro la vida de una persona en concreto. ¿Cuál elegimos? Normalmente será más fácil afrontar todo este proceso si el personaje sobre el que tratamos nos gusta o ha tenido alguna relación con nuestra vida. Por ese motivo, las biografías suelen escribirlas familiares, personas cercanas o expertos en algún aspecto de la vida del protagonista.

¿Por qué?
Antes de lanzarnos a escribir una biografía, es importante pensar por qué escribimos esa biografía: ¿es para alabar su vida? ¿para dar a conocer su trabajo? ¿para denunciar alguna situación en la que vivió? La respuesta a esta pregunta fijará nuestro enfoque y nos ayudará a ver el "qué" que buscamos.

¿Qué?
Todo el mundo atraviesa distintas fases en su vida y tiene experiencias de todo tipo, pero no todo vale para una biografía. Si ya tenemos claro cuál es el objetivo de nuestra obra, es el turno de elegir qué aspectos de la vida de nuestra protagonista son más interesantes para alcanzarlo. Por ejemplo, si queremos hacer la biografía de un físico, seguramente nos interese más todo lo que tenga que ver con cómo nació su afición por la ciencia, sus estudios y su vida profesional; si, en cambio, tratamos con un refugiado de guerra, nos centraremos en todo lo que pasó antes y durante su cautiverio: si pretendemos difamar probablemente sacaremos todos los trapos sucios desde su más tierna infancia, etc.

¿Cómo?
Ya sabemos cuál es el objetivo y qué herramientas tenemos para conseguirlo, así que es hora de organizarlo todo y darle una estructura apropiada. Lo bueno de la biografía es que admite muchas formas. Aquí os proponemos dos de las más utilizadas:
-Novela: es quizá la más utilizada. En ella, nuestro biografiado se convierte en el personaje central de una trama con un planteamiento, un desenlace y un final. Es especialmente apropiada para el relato de experiencias vitales, y admite algo de ficción: si hay algo que el protagonista pensaba hacer pero que en realidad no le contó a nadie, podemos introducir un personaje ficticio que fuera su confidente, o exponerlo como si lo hubiera escrito en una carta para algún pariente lejano.
-Entrevista: el orden de estas biografías suele ser más temático que temporal, y es especialmente interesante cuando el texto no es muy largo pero tiene una gran complejidad. La estructura de pregunta-respuesta puede ayudar al lector a acercarse a temas políticos, por ejemplo, o a situaciones muy imbricadas en las que el periodista que pregunta se convierte en su cómplice, porque hace las preguntas que él mismo quisiera hacer. Este tipo de obra exige una gran planificación y mucha pericia para unir preguntas y respuestas sin que el libro parezca un mero formulario.

¿Cuándo? Proceso de documentación
Ésta pregunta se refiere al momento de la vida del personaje en cuestión mientras escribimos la obra.
Si el biografiado está vivo, él mismo podrá ayudarnos tanto con la planificación como con los datos que necesitemos para escribir, pero también seremos más esclavos: difícilmente podremos publicar los episodios que él no quiera contarnos, podremos incluir menos ficción y siempre correremos el riesgo de que nos mienta. Además, puesto que su vida no ha acabado, nuestra biografía no será completa, y nos arriesgamos a que, si nuestro biografiado cae de repente en desgracia, nuestra obra se hunda con él.Si, por el contrario, esta muerto, seremos mucho más libres para elegir el tipo de biografía que queremos escribir y podremos encontrar información más fiable. Además, si no hace mucho que ha fallecido, siempre podemos contar con la ayuda de sus familiares y amigos, que, aunque a lo mejor nos corten un poco las alas o nos ofrezcan datos sesgados, siempre son más, y podremos contrastar más la información. Lo malo de estos personajes es que probablemente ya haya alguna biografía en el mercado, y tendremos que ser originales para ganarnos la atención de los lectores.

La fecha de publicación
Puede parecer una tontería, pero las biografías son especialmente sensibles a la fecha de publicación que se elija para ellas. Hay miles de personajes interesantes en la historia, y muchos de ellos ya tienen biografías. Si queremos que la nuestra destaque, lo primero es ofrecer algo nuevo (que ya hemos cubierto durante la planificación y la escritura), y lo segundo elegir una buena fecha para darle publicidad: el aniversario de su nacimiento, del Premio Nobel que recibió, de su coronación... Si por lo que sea tu personaje no tiene una fecha en el calendario o no encuentras ninguna que te satisfaga, siempre puedes valerte de las fechas típicas de lanzamiento de libros: Navidad, la Feria del Libro, el día de la Madre, etc.

¿Y tú? ¿A qué persona le escribirías una biografía? ¡No te olvides de escribirlo en la caja de comentarios!

Géneros narrativos 10. El relato autobiográfico

Según la RAE, una biografía es la "Historia de la vida de una persona". Fácil, ¿no? Sin embargo, ya sabéis que siempre hay varias formas de contar las cosas, y el relato biográfico no es una excepción. En función del punto de vista, el tiempo que haya pasado desde los hechos y el propio narrador, estableceremos una tipología muy básica del relato biográfico. En concreto, hablaremos del diario personal, la autobiografía y la biografía.


Diario personal
Cualquier diario personal es por sí mismo una autobiografía de quien lo escribe, aunque la mayoría no sean lo suficientemente interesantes como para ser publicados. Lo más ingrato de los diarios es precisamente que se escriben sin saber si algún día le importarán a alguien. Un buen ejemplo sería el Diario de Ana Frank, que fue escrito sin ninguna pretensión literaria pero que con el tiempo cobró valor. Por lo tanto, un relato de estas características exige un protagonista carismático o de interés público-histórico que no tiene que saber necesariamente que lo es, porque se escribe desde un presente que no permite ver qué pasará en el futuro. En cierto modo, sería como empezar una novela sin saber a dónde se quiere llegar, qué se quiere destacar o qué personajes pueden llegar a aparecer: es una apuesta ciega (¿le importarán mis diarios a alguien en un futuro?). Además, la cantidad de ficción que podemos introducir en este tipo de documentos es mínima ya que, por un lado, los hechos son recientes y el lector contemporáneo se dará cuenta de cualquier invención exagerada; y por el otro, es difícil saber dónde hay que añadir ficción si no tenemos idea de a dónde vamos.


Autobiografía
Un relato autobiográfico siempre tendrá una mayor calidad narrativa, en tanto que se puede insistir en los puntos que consideramos centrales dentro de nuestra propia vida y contamos con la perspectiva del tiempo. Por este mismo motivo será también un relato sesgado, alterado por una percepción más fría y una pérdida de detalle considerable.
La cantidad de ficción que podemos añadir en una autobiografía es ligeramente mayor que en el diario personal, porque ya sabemos qué perseguimos con el relato y qué aspectos de nuestra historia son menos conocidos y, por tanto, más susceptibles de ser alterados. Dependiendo de lo que más nos interese ofrecerle al lector (nuestra relación con algún hecho histórico o institución, nuestra vida personal, la vida de una persona cercana a nosotros...) tendremos que hacer una documentación exhaustiva sobre nuestros propios recuerdos (aquí un diario podría ser útil) y una criba posterior para elegir sólo aquellos que conformen un conjunto narrativo.
La autobiografía es el género más versátil dentro de los relatos autobiográficos, ya que admite muy bien la mezcla con otros géneros. No en vano, siempre se dice que los escritores no pueden evitar incluir aspectos autobiográficos en sus obras: un personaje por allí, una conversación por allá... En estos casos, la ficción será siempre el plato fuerte y, por lo tanto, podremos encontrar también fragmentos que no son fieles a la experiencia del autor, sino conjeturas sobre algo que le hubiera gustado hacer o decir, o personas a las que habría querido conocer.


Estos han sido los géneros biográficos de primera persona. El próximo jueves, en la segunda parte de este artículo, veremos con detalle la biografía.